6
April
2008

En una preciosa mañana de domingo de primavera lo que menos apetece es meterte en la cocina sino disfrutar del sol dando un largo paseo. Prepara esta sencilla ensalada y sal a tomar el sol. Estará en su punto y lista para servir cuando decidas volver.
200 gramos de arroz
150 gramos de judías verdes
2 zanahorias
100 gramos de maíz
150 gramos de remolacha cocida
12 tomatitos cereza
aceite
vinagre balsámico
vinagre de jerez
orégano, cebollino
el zumo de medio limón
sal y pimienta
Cuece el arroz 15 minutos en agua con sal y el zumo de limón. Escúrrelo, acláralo y vuelve a escurrirlo. Lava las judías verdes, despúntalas y quítales las hebras. Trocéalas y cuécelas en agua con sal durante 20 minutos.
Corta la remolacha en tiras. Lava los tomates cereza y córtalos en cuartos. Raspa las zanahorias, lávalas y rállalas. Escurre el maíz, enjuágalo y escúrrelo otra vez.
Pon el aceite en un tarro de cristal con tapa. Añade dos cucharadas de agua templada, cierra y agita bien. Agrega el vinagre balsámico y el de jerez, el orégano, el cebollino picado, sal y pimienta. Cierra de nuevo y agítalo bien, hasta que hayan emulsionado todos los ingredientes.
Reparte el arroz blanco en moldes individuales untados con un poquito de aceite y luego vuélcalos sobre platos de servir. Dispón alrededor las verduras en unos montoncitos separados, riega todo con la vinagreta preparada y sirve.
escrito en A la mesa, Arroz, Verduras |
3
April
2008

¿Quieres comer pan como nunca lo has comido? Prepara estas brochetas para cenar.
1/4 kilo de pan
1 3/4 vasitos de leche
1 huevo
80 gramos de queso de oveja tierno
1 diente de ajo
1 manojito de tomillo
1 manojito de mejorana
4 tomates cereza
aceite, sal y pimienta
Remoja en agua 4 brochetas de madera. Corta el pan en taquitos, ponlos en un cuenco y riégalos con la leche. Déjalos una hora en remojo.
Tritura las hierbas con el diente de ajo pelado. Añade el pan y sigue batiendo hasta que quede reducido a trozos muy pequeños. Incorpora entonces el huevo y el queso de oveja rallado más bien grueso; debes obtener una masa espesa. Salpimenta y dales forma de hamburguesas pequeñas, dos por comensal.
Ensártalas, de dos en dos, en las brochetas escurridas. Pincélalas con un poco de aceite y hazlas en la plancha bien caliente durante dos o tres minutos por cada lado, hasta que se doren ligeramente. Sírvelas calientes, decoradas con los tomatitos cherry previamente lavados y partidos por la mitad.
escrito en A la mesa, Básicos, Hierbas, condimentos y especias |
2
April
2008

Algunos días la nena, que sale del instituto una hora antes que yo de la oficina, me llama al llegar a casa por si ha de ir preparando la comida, que yo suelo dejar a medias antes de irme por la mañana. Hoy ha disfrutado porque tenía que hacer paquetitos y eso a ella, aunque no sean de los de regalo con lazo, es algo que le encanta. Después, al comerse lo que ha ayudado a preparar, es como si disfrutara más de la comida. Yo, de la comida y la compañía.
400 gramos de salmón fresco limpio
3 láminas de pasta brick
1 ramita de eneldo
4 aceitunas verdes sin hueso
4 aceitunas negras sin hueso
aceite, sal y pimienta
Se corta el salmón en 16 dados regulares y se ponen en un cuenco. Se salpimentan, se espolvorean con el eneldo picado y se riegan con un hilito de aceite. Se dejan marinar, en la nevera, durante al menos 3 horas.
Se dejan 8 brochetas de madera en remojo en agua fría durante media hora. Se cortan las láminas de pasta brick en 16 cuadrados de unos 8 cm. de lado. Se escurren bien los dados de salmón y se reparten sobre ellos, colocándolos en el centro. Se precalienta el horno a 200º.
Se envuelve el pescado con la masa; para ello, se dobla por encima una de las esquinas y se cubre con la que quede enfrente. Se secan las brochetas y se ensartan 2 rollitos en cada una, intercalando una aceituna entre uno y otro. Se hornean durante 8 minutos y se sirve. Con una ensalada, comida completa. Sin olvidar un poco de fruta para postre.
escrito en A la mesa, Hierbas, condimentos y especias, Pescados y Mariscos |
1
April
2008

Vamos a darnos el gusto de un dulce. Sabía que volvería cansada después del largo y trabajoso paseo (cuesta arriba a la ida, cuesta abajo a la vuelta) así que después de comer me he puesto a preparar la merienda. Ahora un té y una rebanada de plum cake me van a saber a gloria. Lo malo es que casi todos los ingredientes están prohibidos en mi dieta, pero voy a hacer un esfuerzo y, sobre todo, no se lo voy a contar al médico.
1/4 kilo de harina, 1 sobrecito de levadura en polvo, 180 gramos de azúcar moreno, 6 huevos, sal, dos nectarinas, dos mangos, mantequilla, canela en polvo, azúcar glass.
Se cascan los huevos separando las claras de las yemas. Se reservan las primeras y se mezclan las segundas con el azúcar moreno y 1/2 cucharadita de canela. Se bate hasta obtener una mezcla espumosa.
Se incorpora entonces la harina tamizada con la levadura y se remueve bien; debe formarse una mezcla cremosa y homogénea. Se montan las claras a punto de nieve muy firme con una pizca de sal y se agregan también, muy poco a poco y con movimientos envolventes de abajo arriba; de esa forma no se bajarán. Se precalienta el horno a 180º.
Se pelan las nectarinas y los mangos, se deshuesan y se cortan a trocitos. Se pasan por harina para que no se vayan al fondo del bizcocho y se sacude para eliminar lo sobrante. Se unta con mantequilla y se enharina un molde rectangular.
Se cubre el fondo con una parte de la masa y se reparte por encima la fruta. Se vierte el resto de la masa y se hornea durante 50 minutos. Se deja que se temple, se desmolda y se espolvorea la superficie con un poco de azúcar glass. Se corta en rebanadas, se reparte en platos de postre ligeramente espolvoreados con canela en polvo y se sirve templado.
escrito en A la mesa, Dulces |
31
March
2008

Es conveniente tomar legumbres un par de veces a la semana. Es conveniente también no repetir la manera de cocinarlas, para que la cocina no resulte aburrida, sino más bien encantada. Es tiempo, además, de ensaladas, porque todas las verduras empiezan a estar en su punto. Es divertido sacar a la mesa platos llenos de color. Y además. tengo una mostaza a la antigua que compré pensando casi más en mirarla que en degustarla, hasta que le ha llegado la hora.
Se necesitan 150 gramos de garbanzos, 100 gramos de judías verdes, 1 cebolla roja, 1 pimiento rojo, 2 cogollos de lechuga, 1 pepino, 2 tomates de ensalada, 2 huevos, vinagre, 1 cucharada de mostaza a la antigua, 4 cucharadas de aceite, 2 cucharadas de vinagre de vino tinto, perejil picado, sal.
La noche anterior se dejan los garbanzos en remojo en agua templada con sal. Se escurren, se ponen en una cazuela y se cubren con agua caliente. Se sazonan y se dejan cocer durante dos horas aproximadamente, tapados y a fuego suave. Se escurren y se dejan enfriar. Se reservan.
Se despuntan las judías verdes, se limpian, se lavan y se hierven en agua salada durante 20 minutos. Se escurren y se dejan enfriar. Se cuecen los huevos durante 12 minutos en agua con sal y un chorrito de vinagre. Se escurren, se refrescan en agua fría y se pelan. Se pican las claras y las yemas por separado.
Se lava el pimiento, se retiran las semillas y las nervaduras blancas y se corta en tiritas finas. Se lavan también los tomates y se cortan en dados. Se lava el pepino, se pela parcialmente y se pica. Se pela la cebolla y se pica menuda. Se lavan también los cogollos, se secan y se cortan en juliana.
Se colocan los garbanzos con las verduras y las claras picadas en una ensaladera. Se sazona ligeramente y se mezcla bien. Se bate el aceite con la mostaza, el vinagre y el perejil hasta que se emulsione. Se riega la ensalada con este aliño y se sirve espolvoreada con la yema de huevo picada.
escrito en A la mesa, Ensaladas, Hierbas, condimentos y especias, Huevos, Legumbres, Verduras |