Crema de berenjenas.

13 April 2007

Crema de berenjenas.

crema de berenjenas

Ya sé que no es temporada de berenjenas, pero en realidad ahora se encuentran todo el año. Como no es la mejor época para comerlas asadas, y las que tengo en la nevera tampoco tienen una buena consistencia para freírlas, he pensado hacer una crema con ellas, que lo mismo puede servirme para acompañar unas verduras fritas como para untar sobre pan o comer, en frío, a cucharadas. Como aguanta bien dos o tres días en la nevera, hoy la preparo y mañana decido acompañando qué la saco a la mesa.

2 berenjenas
1 diente de ajo
1 cucharadita de mostaza
1 yogur natural
2 o tres hojas de albahaca
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de zumo de limon
sal pimienta

Precalienta el horno a 180º, lava las berenjenas y colócalas sobre la bandeja del horno. Asalas 45 minutos dándoles la vuelta un par de veces. Retira, tapa con un paño limpio y deja enfriar. Pélalas y pasa la pulpa al vaso de la batidora. Añade el ajo pelado y una cucharada de aceite. Tritúralas hasta obtener una pasta cremosa. Agrega el zumo de limón, el yogur, la mortaza y la albahaca picada. salpimenta y bate unos instante. Vierte en una salsera y reserva en la nevera.

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11 April 2007

Crema de guisantes y espinacas.

crema de guisantes y espinacas

Como ya dije ayer, las espinacas no se habían acabado, sini todo lo contrario. Así que hoy vamos a mezclarlas con los guisantes para hacer una cremita calentita, que no sé por ahí, pero aquí sigue haciendo frío. Y lloviendo.

INGREDIENTES:

* ½ kilo de guisantes.
* 250 gramos de espinacas.
* 50 gramos de mantequilla.
* 35 gramos de harina.
* ½ de litro de leche.
* 1 yema de huevo.
* 100 mililitros de leche.
* 100 gramos de champiñones frescos.
* 50 gramos de paleta ibérica.
* 2 cucharadas de aceite de oliva virgen.
* Sal.

ELABORACION:

Ponemos aL fuego en una cazuela agua y sal, y cuando comience a hervir el agua añadimos los guisantes desgranados y las espinacas.
En una sartén añadimos la mantequilla y la ponemos al fuego; una vez líquida añadimos la harina, rehogamos y agregamos la leche y un poquito de sal; cocemos todo dándole vueltas sin parar.
Pasamos los guisantes y las espinacas escurridos por la batidora o por el pasapurés y añadimos a la bechamel. Mezclamos todo bien, procurando que quede una crema ligera.
Fuera del fuego, le añadimos a la crema la yema de huevo y la leche. Batimos de nuevo poniendo el punto de sal hasta que quede una crema ligera y sabrosa.
Por otra parte, salteamos los champiñones limpios e insertamos en una brocheta pequeña, intercalando con la panceta ibérica y acompañamos la crema con dicha brocheta.

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9 February 2007

Caldo básico.

caldo basico
Con este caldo, del que siempre has de tener reservas, en el congelador, tienes, no sólo la base para cualquier sopa, con sólo añadirle un poco de pasta fina, sino también el fondo para muchísimos platos más consistentes. Más sencillo, imposible.

Aunque los ingredientes pueden variar, éstos son los básicos: un cuarto trasero de pollo, un par de huesos de cerdo, otro par de huesos de ternera, un hueso de jamón, para darle más sabor, verduras, entre las que no debe faltar la zanahoria, el nabo, la chirivía, el puerro y el apio, y que puedes encontrar en la sección de verduras del supermercado, perfectamente preparadas en bandejas especiales, agua y sal.

En una cacerola grande, para que te quepan bien todos los ingredientes, pones agua abundante, un pellizco generoso de sal y un poco de azafrán, para que el caldo, con color, parezca más apetitoso. Lavas bien los huesos y el trozo de pollo y lo pones en la cazuela, que se va calentando mientras preparas las verduras, perfectamente peladas y lavadas. Ten en cuenta que te vas a comer la sustancia que salga de todas ellas. Cuando las tengas en perfectas condiciones, las añades a la cazuela y dejas que todo vaya, lentamente, cociendo.

Cuando esté hecho, cuelas el caldo y aprovechas el pollo y las verduras para la comida de ese día, aompañado por un plato de sopa de fideos, que harás añadiéndolos a un poco de caldo que habrás puesto, aparte, en un cazo al fuego.
El resto del caldo lo puedes congelar en diferentes cacharros, procurando que tengan el tamaño adecuado para la cantidad que necesites cada vez que descongeles.

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1 February 2007

Crema de gengibre para bizcocho.

gengibre rallado
¿Más calorías y un poco de exotismo? Acompañamos el bizcocho de peras, o cualquier otra tarta de frutas, con una deliciosa crema de gengibre.

Se necesitan:
* tres vasitos y medio de leche
* cuatro yemas
* 90 gramos de azúcar
* 20 gramos de gengibre fresco rallado

Y la elaboración es tan sencilla como poner la leche con el gengibre en un cazo y llevar a ebullición. Cuando empiece a hervir, se retira del fuego y se deja templar. Mientras se enfría, se baten las yemas con el azúcar, hasta que queden blanquecinas y espumosas. Agregamos entonces la leche, filtrándola, y se pone de nuevo la mezcla al fuego. Se cuece lentamente, a fuego bajo y removiendo, hasta que vele la cuchara, pero atención, no debe hervir. Se retira y se deja enfriar. Ya la puedes servir acompañando al bizcocho.

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29 January 2007

Crema de gambas.

crema de gambas

Después de las fiestas, cuando cierran por vacaciones los principales restaurantes de la zona, que suelen acaparar los mejores productos del mar en esas fechas, es cuando los ciudadanos de a pie, a pesar de la cuesta de enero y de que los precios, aunque bajen, continúan siendo casi prohibitivos, volvemos a ser los mejores clientes de las pescaderías. Y, en estos primeros meses del año, las estrellas de los escaparates son, sin duda, las gambas y los erizos.

Pues con gambas a un precio razonable y con el frío que hace, nos preparamos una suculenta crema, aunque compramos algunas de más para poder disfrutarlas, con todo su sabor, a la plancha.

En casa, donde la cocina, además de encantada, es sólo mía, suelo preparar cuatro raciones, aun siendo tres comensales, por aquello de que nunca se sabe. Y, si sobra, como nos ha gustado, vamos teniendo un fondo para aquellos días en los que encuentro cosas mejores que hacer que meterme en la cocina, que también los hay.

Y, para esas cuatro raciones, se necesitan:
800 gramos de gambas, una cebolla, dos tomates bien rojos, un vasito de vino blanco seco, un clavo de olor, una hojita de laurel, azafrán, una ramita de perifollo, un brick pequeño de nata líquuida, aceite de oliva, sal y pimienta.

¿Todos los ingredientes a mano? Pues allá vamos.

Lo primero es cocer un poco las gambas, en una cacerola en la que se habrá puesto la cebolla, pelada y cortada en cuartos, el clavo, el laurel, el vasito de vino y un pelín de sal y pimienta, y que habrá estado cociendo unos veinte minutos. En plena ebullición se ponen las gambas lavadas, y se dejan cocer apenas, unos tres minutos, lo justo para que cambien de color. Se sacan entonces, se reservan y cuando ya no quemen, se pelan. Se trituran, con la cebolla que se ha cocido, dejando algunas para la decoración del plato.

Los tomates, rallados, se sofríen en una sartén, añadiendo luego la crema de las gambas y el caldo, en el que habremos disuelto el azafrán y se deja cocer todo junto sin dejar de remover durante unos cinco minutos, momento en que retiramos del fuego y se añade la nata, removiendo de nuevo.

Ya está la crema preparada para servir en cuencos, a los que se añaden las gambas que se habían conservado enteras y el perifollo, y se come muy caliente.

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