Saté.

22 January 2008

Saté.

salsa sate

Hace unos días comí con unas amigas en un restaurante holandés desde el que se disfrutaba una maravillosa vista. De la extensa carta, repleta de consistentes platos de carne, sólo me atreví a pedir unas brochetas de pollo con salsa de cacahuete, el saté que se suele comer en los chinos y orientales en general. Pues estaba tan delicioso que busqué la receta de la salsa en cuanto llegué a casa y me pareció tan sencilla y asequible que hoy lo he preparado para cenar.

Lo de las brochetas de pollo no tiene más misterio que bañarlas en leche de coco después de aceitarlas y antes de asarlas a la barbacoa o, en su defecto, a la plancha. Hay que tener, eso sí, previamente remojados los pinchos de madera para que no se quemen.

La salsa, con la que se remojan las brochetas una vez asadas, es tan sencilla de preparar que lo más complicado es encontrar todos los ingredientes: 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo majados, genjibre verde rallado, 1/2 cucharadita de guindilla, 2 cucharaditas de curry, 1 cucharadita de comino molido, 400 ml. de leche de coco, 3 cucharadas de azúcar moreno, 1 taza de crema de cacahuete,

Primero se hace un sofrito con la cebolla, el ajo y el genjibre la guindilla, el curry y el comino, removiendo para que no se pegue. Se añade la leche de coco y la crema de cacahuete y se deja cocer hasta que la salsa espese. Se añade el zumo de limón y se sirve, espesa y caliente, derramándola por encima de las brochetas de pollo ya preparadas.

Si te sobra salsa puedes guardarla unos días en el frigorífico. Aunque no sé yo si te va a sobrar.

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17 January 2008

Pez espada a la plancha con salsa verde.

pez espada

Esta semana vamos a comer mucho pescado. Porque está riquísimo y porque cerca de casa han abierto una nueva pescadería a la que, un poco antes de las siete de la tarde, empiezan a llegar las cajas del producto fresco de la bahía que acaban de subastar en la lonja. No se suelen encontrar piezas de mucho lujo, pero el sabor está asegurado. Ayer había incluso erizos, aunque, eso sí, yo sólo me los sé comer si me los dan ya partidos.
He comprado unas cortadas pequeñas de pez espada, porque la mayoría ya sabemos que no es emperador todo lo que se anuncia como tal, y hoy que tengo tiempo, voy a marinarlas un rato antes de asarlas a la plancha. Como cenaremos pronto, las acompañaré de una salsa verde para que mojemos en pan. En una hora, una cena saludable y deliciosa.

4 rodajas de pez espada, 1 huevo, 2 rebanadas de pan, 3 cucharadas de vinagre, 3 dientes de ajo, 5 ramitas de perejil, 1/2 limón, 1 vaso de vino blanco, aceite, sal, pimienta en grano, unas hojas de lechuga.

Prepara la marinada: mezcla el aceite con un vasito de vino, 2 dientes de ajo pelados, el limón lavado y cortado en rodajas, una ramita de perejil y unos granos de pimienta machacados. Remueve bien, sumerge las rodajas de pez espada en esta marinada y deja que tome sabor al menos durante una hora.

Pon a cocer el huevo en un cazo con agua salada y una cucharada de vinagre durante al menos 12 minutos. Refréscalo bajo el chorro de agua fría, pélalo y pártelo en trozos. Lava las hojas de lechuga, escúrrelas y sécalas bien. Resérvalas. Desmenuza el pan y colócalo en el vaso de la batidora.

Rocía con el vinagre restante y añade el otro diente de ajo pelado, un puñado de hojitas de perejil, el huevo cortado, medio vaso de aceite y sal. Pasa todo por la batidora hasta obtener una pasta homogénea. Escurre ligeramente las rodajas de pez espada de la marinada.

Dora las rodajas de pez espada en la plancha por los dos lados. Salpiméntalas cuando les hayas dado la vuelta. Reparte las hojas de lechuga en cuatro platos extendidas, para que sirvan de base y coloca encima el pescado. Riégalo con un poquito de la salsa preparada y sirve el resto aparte.

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16 January 2008

Calabacín y cebolla con salsa de yogur.

calabacin y cebolla

Una ensalada de calabacín es, además de suave, ligeramente laxante. Con el toque del aceite aromatizado le añades un sabor diferente, porque las ensaladas nunca han de resultar aburridas. No, al menos, en mi cocina.

4 calabacines medianos, 2 cebolletas, 200 gramos de yogur entero, 1/2 cucharadita de semillas de comino, un trocito de guindilla, aceite y sal.

Aromatiza el aceite: pon el aceite en un cuenco y añádele la guindilla y la mitad del comino. Remuévelo, tápalo con una hoja de film y déjalo reposar para que tome sabor al menos 30 minutos. Pasado ese tiempo ya se puede filtrar porque está listo para ser utilizado. Le da un toque picante, sin pasarse, a cualquier ingrediente con el que se aliñe.

Lava los calabacines, despúntalos y, sin pelarlos, porque han de ser muy tiernos, córtalos en juliana con la ayuda de la mandolina. Colócalo en un cuenco, tapa con film y déjalo en la nevera.

Mientras tanto, prepara la salsa: pon el yogur en un cuenco, añádele la mitad del aceite y bátelo con varillas manuales hasta que quede cremoso.

Limpia las cebolletas, lávalas bien y córtalas en rodajas finas. Disponlas, junto con la juliana del calabacín, en una fuente de servir.

Riega ambas verduras con el resto del aceite aromatizado y remueve bien, para que se impregnen de manera uniforme. Añade sobre ellas una cucharada de la mezcla de yogur, espolvoréala con una pizca de comino y sirve el resto de la salsa aparte.

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15 January 2008

Pescado en salsa de vino dulce.

pescado salsa vino dulce

Siguiendo un poco con los platos para después de los excesos, hoy un pescado blanco, ligero y fácil de digerir, que también se puede acompañar de otras salsas.

4 rodajas de pescado blanco
harina
1 ramita de romero
unas hojitas de salvia
1 copita de moscatel
1/2 vaso de caldo de verduras
3 cucharadas de aceite
sal
pimienta

Se enjuagan las rodajas de pescado, se secan bien com papel absorbente de cocina y luego se enharinan, sacudiéndolas ligeramente para eliminar el exceso. Se calienta el aceite en una sartén, con las hojas de salvia y la ramita de romero.

Se añade el pescado y se dora unos dos minutos por cada lado. Se riega con el vino, se deja que se evapore y se salpimenta. Entonces se retira y se pasa a una fuenta, reservándolo mientras se prepara la salsa, en la misma sartén y con el mismo aceite, incorporando una cucharada de harina y tostándola unos segundos, sin dejar de remover. Se vierte enseguida el caldo de verduras y se va removiendo continuamente hasta que la harina se haya diluido por completo. Se deja que el fondo de cocción se espese a fuego lento durante unos minutos, se vierte la salsa sobre el pescado reservado y se sirve enseguida.

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25 September 2007

Bacalao con tomate.

bacalao con tomate

Comí un delicioso bacalao con tomate un día de las vacaciones en la sierra y, aunque en casa nunca lo había preparado, estuve buscando una receta para hacerlo, porque me gustó muchísimo. Encontré una que no me pareció demasiado dificultosa y, un poco a mi manera, ha llegado el día de probar a hacerlo.

Hay que comprar un buen bacalao, que se pondrá a desalar al menos veinticuatro horas, cambiando varias veces el agua. Y preparar un buen sofrito de tomate, que es en realidad lo que le da la gracia al plato.

La salsa de tomate se hace con tiempo y con unos buenos ingredientes: tomates muy maduros, cebollas, ajos y pimientos verdes. Se pone todo troceado en una olla con aceite, sal y pimienta negra molida y se deja cocer a fuego lento. Sin prisas. Cuando empieza a quedarse sin el líquido que sueltan los tomates, puede echarse un chorro de vino blanco y seguir cociendo. Cuando esté hecho, se pasa por el chino o por una batidora y lo dejamos reposar.

El bacalao, ya desalado, escurrido y secado, se pasa por harina y se fríe ligeramente. Después, se echa en la cazuela en la que reposa la salsa de tomate y se cuece todo junto unos diez o quince minutos. Y ya está listo para servir y disfrutar.

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