Pan de pizza.

20 April 2007

Pan de pizza.

pan de pizza

Hazte un pan diferente en casa. En italiano se llama focaccia y es una base de pizza aromatizada. No cuesta nada de hacer, y el resultado suelen ser exclamaciones de admiración de los comensales.

Mezcla 200 gramos de harina, un vasito de agua caliente, tres cucharadas de aceite, medio sobrecito de levadura y una pizquita de sal. Amásalo bien (a mí es la parte que más me gusta, la del amasado) y forma una bola, que mantendrás, tapada con un paño, reposando unos treinta minutos. Pasado ese tiempo, verás cómo ha crecido. Haz cuatro porciones y estíralas con el rodillo. Barnízalas con una cucharada de aceite, espolvoréalas con sal gorda, pimentón y romero. Haz cuatro cortes en cruz y hornéalas unos 20 minutos con el horno a 220º.

¿Verdad que te ha gustado?

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30 March 2007

Macarrones con apio.

macarrones con apio

Después de varios días con verduras, hoy, sin dejarlas del todo del lado, vamos a preparar pasta, que le gusta a todo el mundo.

Elige unos macarrones gruesos y cortos, de esos estriados, para que parezca que no siempre se come lo mismo, y porque, además, adornan el plato. Unos cien gramos por persona es lo más indicado, pero las cantidades varían según lo comilones que sean los que se sientan a la mesa. Se necesita, además, queso cremoso, tipo brie o camembert, queso blanco para untar, philadelphia, por ejemplo (yo uso de esa marca porque es el que más nos gusta en casa), tres o cuatro pencas de apio, con sus hojas, un vasito y medio de leche, una cucharadita de mantequilla, una pizca de sal y otra de pimienta negra.

Lo primero es limpiar las pencas del apio, lavarlas y picarlas muy finas. Luego se quita la corteza al queso cremoso, se trocea y se pone en un cazo con la mantequilla, el queso de untar y la leche. Se va removiendo con una cuchara de madera, se sazona ligeramente y se deja que se cueza a fuego suave. Unos cinco minutos serán sufcientes, sin dejar de remover para evitar que hierva. Ha de quedar una crema homogénea y lisa. Cuando hayan pasado los cinco minutos, se apaga el fuego y se conserva al baño maría para que no se enfríe.

Mientras tanto, en una cacerola con abundante agua hirviendo y sal, se habrán cocido los macarrones hasta que estén al dente, momento en el que se escurren, se pasan a un cuenco grande y se condimentan inmediatamente con la salsa de queso que ya se tiene preparada. Se incorpora el apio y se remueve, para que se mezcle todo. En el momento de servir, se espolvorea con la pimienta negra.

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25 March 2007

Tallarines con nueces y salvia.

tallarines con nueces

Siempre lo digo. La pasta admite todas las salsas que se te ocurran. Por eso hay que tener siempre una buena provisión de pasta seca en la despensa. Te salvan de cualquier comida inesperada de una manera elegante, nutritiva y sabrosa.

Y hoy, si, como a mí, con el cambio de hora se te han pegado las sábanas, te propongo este delicioso, fresco y rápido de preparar, menú sencillo aunque, por la presentación y sabor, de domingo.

Los ingredientes que necesitas vienen casi enumerados en el nombre de la receta. Tallarines (o espaguetis) secos, salvia fresca, nueces peladas, queso parmesano, rallado o por rallar, leche caliente y mantequilla, pimienta molida y sal.

Preparamos primero la salsa, triturando las nueces y las hojas de salvia junto con la mantequilla, y cuando estén, se añade la leche caliente y la sal y se cuece a fuego lento durante cinco minutos, poco más o menos el tiempo que, en abundante agua caliente, a la que habremos echado un puñado de sal y un chorrito de aceite se habrán hervido los tallarines, que se dejan al dente. Se escurren y se mezclan inmediatamente con la salsa, también caliente y, antes de servir, se espolvorea el queso parmesano y un poquito de pimienta para alegrar el plato. Si te gustan los tropezones, puedes dejar unas nueces sin triturar para añadir en el momento de la decoración del plato.

¿Qué te había dicho? Diez minutos y a comer.

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13 March 2007

Lasaña vegetariana.

lasagna de verduras

La pasta se puede preparar con cualquier cosa que se te ocurra. Para la pasta pequeña, cualquier salsa. Para la pasta rellena, cualquier combinación resulta sabrosa. Hoy tengo verduras y queso fresco. A ver qué sale con esos ingredientes. ;)

La pasta se hierve según indique el envase y se deja escurrir en un paño.

Se pela una berenjena y se corta en dados. Se pela también una cebolla y se pica, así como unas pocas alcaparras y unas aceitunas negras sin hueso. Se pelan los tomates y se pican muy bien, pasándolos luego, para que queden todavía más triturados, por el colador chino. Con todo ello vamos a hacer una salsa de berenjenas. Se sofríe primero la cebolla, después, la berenjena, el tomate, las aceitunas y las alcaparras. En los sofritos es muy importante el orden, así que no lo pongas todo en la sartén al mismo tiempo. En unos treinta minutos estará el sofrito en su punto, por lo que podremos empezar a montar la lasaña.

En un cuenco, se mezcla el queso fresco, que puede ser del fundido para untar, con el queso rallado, en la proporción que más nos apetezca, un vasito y medio de leche, dos huevos enteros batidos y un poquito de sal, todo en crudo.

En la fuente que vamos a utilizar, untada con un poco de aceite, se pone una placa de lasaña cubierta con la mezcla de quesos, otra capa de pasta, que cubrimos esta vez con la salsa de berenjenas, y así, alternando, hasta que la última capa sea de verduras. Se espolvorea con parmesano rallado, se ponen por encima unos taquitos de mantequilla y al horno, unos 25 minutos.

Ya está, delicioso plato de lasaña con verduras y quesos.

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25 February 2007

Canelones de espárragos trigueros.

canelones de trigueros

En esta época del año es cuando más y más gruesos espárragos silvestres se encuentran en los pinares que hay alrededor de casa. Suelen estar muy buscados, no sólo porque son un manjar delicioso, sino porque, algunas veces, los buscadores son auténticos profesionales que los ponen a la venta, en pequeños puestos ambulantes, a un lado y otro de las carreteras comarcales por las que suelen moverse los extranjeros, que todavía no han aprendido cómo salir a buscarlos. Mi hija, que tiene una gran vista para encontrarlos, me trae unos enormes manojos cada vez que sale a pasear con los perros. Y, cansada de las tortillas y los revueltos, anoche se me ocurrió prepararlos de una manera diferente, aunque tan sencilla como suele ser todo en mi cocina.

Tuve, así, una deliciosa cena fría, que los sábados por la noche me gusta no tener que complicarme demasiado si puedo arreglarme con algo menos elaborado.

Utilicé pasta de lasaña, no sólo porque es más grande, con lo que, además, los canelones tendrían un poco más de consistencia, sino porque la de canelones se me había acabado. Se cuecen en agua con sal y una hojita de laurel y, cuando están al dente, se refrescan en agua fría y se secan bien con un paño, dejándolas estiradas hasta que esté listo el relleno. Se mezclan en la batidora unas cucharadas de mayonesa con unas alcaparras en vinagre y se va distribuyendo la crema sobre las láminas de lasaña, dejando una poca para acabar el plato. Se cortan unas tiras de salmón ahumado, que se van repartiendo por encima de la mayonesa, y, por último, una par o tres de espárragos, que previamente se han cocido apenas en un poco de agua salada. Se enrollan las láminas de lasaña, se distribuyen en los platos y se rocían con un poco de la mayonesa con alcaparras que ha sobrado. Un poco de perejil para decorar y plato de cena fría listo.

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