Garbanzos con verduras.

Los garbanzos son las legumbres que más me gustan. Pueden prepararse de infinidad de maneras, y ésta, un completo plato de garbanzos y verduras frescas, es una de ellas. En invierno, en potajes, en verano en ensaladas o en forma de delicioso puré (hummus), y, por supuesto, como ingrediente imprescindible en el puchero, o cocido, o como llames a esa mezcla de verduras, carnes, embutidos y legumbres que se prepare en tu casa.
El único inconveniente que tiene es el tiempo de cocción, y el acordarte de ponerlos a remojo la noche anterior, por supuesto. Por eso los preparo en fin de semana, que es cuando me paso la mayor parte del tiempo en la cocina, cocinando y disfrutando. Porque el más grande enemigo de la cocina son las prisas, y yo ando con prisas el resto de días de la semana. Otra opción es cocinarlos por la noche y dejar para el día siguiente el último paso, pero eso ya lo decides tú.
Anota los ingredientes:
* 300 gramos de garbanzos
* un puerro grande
* una penca de apio
* una zanahoria
* 300 gramos de acelgas
* un pimiento verde
* una cebolla
* dos dientes de ajo
* aceite de oliva, sal y pimentón dulce
Escurre los garbanzos que habías dejado en remojo la noche anterior y ponlos a cocer, a fuego vivo, en una cazuela de fondo grueso con dos litros de agua caliente. Desepuma lo que suelten en el primer hervor, reduce el fuego, tapa la cazuela y cuece durante hora y media aproximadamente.
Aprovecha para ir preparando las verduras (y para leer el blog entero) mientras se cuecen. Limpia y lava el puerro. Lava el apio y quítale las hebras más gruesas. Raspa y lava la zanahoria. Corta todo en rodajas finas. Limpia las acelgas, lávalas y pártelas en trozos.
Después de la hora y media de cocción de los garbanzos solos, añade las verduras, tapa de nuevo la cazuela y deja que siga cociendo una hora más.
Para preparar el sofrito, que es el último paso que te decía con anterioridad, lava el pimiento, quítale las semillas y los nervios y córtalo en tiras. Pela la cebolla y los ajos y pícalos finos. Calienta el aceite en una sartén y sofríe la cebolla, los ajos y el pimiento hasta que estén blanditos. Retira la sartén del fuego, añade el pimentón y remueve bien. Vierte el sofrito sobre los garbanzos unos quince minutos antes de terminar la última hora de la cocción. Sirve, por supuesto, caliente.
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