6
Noviembre
2007

A mí no me gustan las lentejas. Porque cuando era pequeña comía demasiadas, muchas veces por semana. Ahora que la nena come conmigo, porque en el instituto no hay servicio de comedor, me estoy obligando a volver a comerlas porque ella las necesita, igual que al resto de las legumbres. Por eso, busco la manera de que no me parezcan lentejas. Esta es una de las fórmulas que más a menudo utilizo. Y, bueno, siguen sin gustarme, pero al menos no me recuerdan aquellas que antes comía.
200 gramos de lentejas
3 zanahorias
8 tomates cereza
media rama de apio
medio puerro
3 endibias
2 cebollas tiernas
1 diente de ajo
1 cucharada de mostaza
2 hojas de laurel
30 ml de vinagre balsámico
100 ml de aceite de oliva
pimienta negra molida y sal
Se atan juntos el apio, el puerro y el laurel, colocando el atadillo junto con las lentejas en una cazuela, cubriendo con agua fría y llevando a ebullición. Cuando rompa a hervir se reduce el fuego y se continúa la cocción lentamente, sazonándolo.
Mientras, se elabora la salsa vinagreta disponiendo dentro de un recipiente con tapa el diente de ajo pelado, la mostaza, el vinagre balsámico y una pizca de pimienta negra molida y de sal. Se cierra el bote y se agita con energía. Más tarde se incorpora todo el aceite y se remueve de nuevo para que emulsione la mezcla.
Cuando las lentejas estén cocidas se escurren y se colocan en una ensaladera formando un lecho. Seguidamente se pelan y se cortan las cebollas formando una media luna, se parten los tomates por la mitad y se laminan las zanahorias, poniéndolas en agua fría para que se enrosquen. Se reparten entonces las medias lunas de cebolla sobre el lecho de lentejas, y por encima de éstas se distribuyen las hojas de endibia enteras y las láminas de zanahorias. Finalmente se corona la ensalada con las mitades de los tomates y se aliña con la salsa vinagreta reservada con anterioridad, dejando macerar la ensalada durante media hora en el interior del frigorífico.
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29
Septiembre
2007

Las legumbres son imprescindibles en nuestra dieta. Si además van acompañadas de un sabroso bacalao, que me sobró del que compré para prepararlo con tomate, ganamos en alimento y sabor. Este es uno de esos platos que reservo para los sábados porque llevan un poco más de tiempo. Pero, si sobran, los guardo para otro día.
250 gramos de garbanzos, 200 gramos de bacalao desalado, 100 gramos de col, 2 cucharadas de pimentón dulce, aceite de oliva y sal.
Se dejan los garbanzos en remojo en un recipiente con agua toda una noche y al día siguiente se escurren. Se pone entonces agua a calentar y, cuando hierva, se agregan los garbanzos, una cucharada de pimentón y sal, dejando cocer al menos una hora y media o hasta que los garbanzos estén tiernos. A continuación se escurren, se dejan enfriar y se reservan para más tarde.
Seguidamente se vierte un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y se calienta. Se añade entonces la col, previamente lavada y cortada en dados, y se rehoga durante unos diez minutos. Transcurrido ese tiempo se le incorporan los garbanzos y se prosigue la cocción unos dos minutos más. Es el momento de añadir el bacalao cortado en dados no demasiado grandes y saltear a fuego vivo, unos cuatro minutos. Entretanto, se elabora el aderezo: se calienta unos segundos, en una sartén pequeña, un chorrito de aceite y una pizca de pimentón. Se salsea el guiso con esta mezcla y después de remover todos los ingredientes, se sirve el plato caliente en la mesa.
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12
Mayo
2007

Y seguimos con el cuscús, pero esta vez frío, en ensalada, que hace calorcillo, aquí, como en verano.
Ingredientes
Cous-cous, preparado según indique el paquete, tomates maduros, cebolleta, perejil, menta fresca, pepino, pimientos verdes, aceitunas negras, zumo de limón, aceite de oliva.
Y así lo preparamos:
Cuando el cous-cous esté frío, poner en un cuenco, regar con el zumo de limón y el aceite, remover para que lo absorba bien y añadir el tomate, el pepino, la cebolleta y el pimiento picaditos muy pequeños. Por último, mucha cantidad de perejil y de menta fresca, muy picaditos, y las aceitunas negras para decorar.
Delicioso.
* Amanda | * 11 Enero 2006 | *
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10
Mayo
2007

Siempre que hago ensaladilla me paso con la verdura, que utilizo luego en otros platos, como en este cous cous, por ejemplo, que está riquísimo. Pruébalo y ya me dices algo.
200 gramos de cuscús precocido, 400 gramos de ensaladilla rusa previamente elaborada (sin mayonesa), 2 dientes de ajo, dos limones (su zumo), 100 gramos de almendras, nueces y pistachos, 300 mil de caldo vegetal, una cucharada de miel, una hoja de laurel, una cucharada de perejil picado, 25o ml de agua, aceite, pimentón picante y sal
Se cuece la ensaladilla en agua durante cinco minutos y se reserva caliente. En un recipiente aparte, se disponen 250 ml de agua, 30 ml de aceite una pizca de sal y el cuscus, y se deja cocer tapado durante 10 minutos.
En el vaso de la batidora se disponen los frutos secos desados y se trituran. A continuación, se colocan en una olla junto con el caldo vegetal, la cucharada de miel, el pimentón picante, el zumo de limón, la hoja de laurel y lods dos dientes de ajo troceados.
Se lleva el combinado anterior a ebullición y se deja cocer a fuego medio hasta que quede una salsa espesa. Se incorpora entonces una pizca de sal y se retira del fuego.
Finalmente, se desgrana el cuscús con la ayuda de un tenedor, se mezcla con la salsa de frutos secos y con las verduras y se espolvorea con el perejil. Listo para servir.
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17
Abril
2007

De forma redondeada y aplanada, color amarillento y sabor ligeramente amargo, el altramuz es una legumbre oleaginosa que se cultiva en la zona del Mediterráneo. Proporciona más calorías que el resto de las legumbres, ya que su contenido en grasa es muy elevado. También es una de las mayores fuentes, junto con la soja, de proteínas vegetales.
Para eliminar el sabor amargo hay que dejarlos en remojo, o mejor aún, cocerlos en agua salada. Con ellos se pueden preparar sopas, potajes o incluso ensaladas; también a partir de ellos se preparan diversos derivados como la harina, sustitutos de café, aceites e incluso paté.
Aquí, como más lo tomamos es en salmuera, en aperitivo y acompañado de cacahuetes con cáscara, solía ser la ‘tapa’ tradicional, especialmente los días de pascua.
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