9
April
2008

300 gramos de lentejas
100 gramos de arroz
1 puerro
1 pimiento verde
2 zanahorias
8 cebollitas francesas
2 clavos de olor
1 hoja de laurel
2 ramitas de tomillo
1 ramita de perejil
1/2 cucharadita de pimentón
2 cucharadas de aceite
sal y pimienta
Desde la víspera, deja en remojo en agua fría las lentejas. Pela las cebollitas y pincha los clavos en dos de ellas. Raspa las zanahorias y limpia bien el puerro; lávalos y córtalos en rodajas finas. Lava el pimiento, límpialo y córtalo en cuadraditos.
Forma un ramillete con el laurel, el perejil, 1 ramita de tomillo y átalo con hilo de cocina. Dispón las lentejas una vez escurridas en una cazuela. Añade las zanahorias, el puerro, el pimiento, el pimentón y el atado de hierbas. Riega con el aceite.
Cubre todo con agua fría, lleva a ebullición y deja cocer, tapado, y a fuego lento, durante 55 minutos; agrega un poco más de agua si es necesario. Incorpora el arroz y las cebollitas, tapa de nuevo y prosigue la cocción, a fuego muy suave, unos 20 minutos más.
Una vez terminada la cocción, salpimenta y añade un poquito más de agua si hace falta, lo justo para que quede un plato bastante caldoso. Retira el ramito de hierbas y sirve las lentejas muy calientes, espolvoreadas con unas hojitas de tomillo fresco.
escrito en A la mesa, Arroz, Hierbas, condimentos y especias, Legumbres |
31
March
2008

Es conveniente tomar legumbres un par de veces a la semana. Es conveniente también no repetir la manera de cocinarlas, para que la cocina no resulte aburrida, sino más bien encantada. Es tiempo, además, de ensaladas, porque todas las verduras empiezan a estar en su punto. Es divertido sacar a la mesa platos llenos de color. Y además. tengo una mostaza a la antigua que compré pensando casi más en mirarla que en degustarla, hasta que le ha llegado la hora.
Se necesitan 150 gramos de garbanzos, 100 gramos de judías verdes, 1 cebolla roja, 1 pimiento rojo, 2 cogollos de lechuga, 1 pepino, 2 tomates de ensalada, 2 huevos, vinagre, 1 cucharada de mostaza a la antigua, 4 cucharadas de aceite, 2 cucharadas de vinagre de vino tinto, perejil picado, sal.
La noche anterior se dejan los garbanzos en remojo en agua templada con sal. Se escurren, se ponen en una cazuela y se cubren con agua caliente. Se sazonan y se dejan cocer durante dos horas aproximadamente, tapados y a fuego suave. Se escurren y se dejan enfriar. Se reservan.
Se despuntan las judías verdes, se limpian, se lavan y se hierven en agua salada durante 20 minutos. Se escurren y se dejan enfriar. Se cuecen los huevos durante 12 minutos en agua con sal y un chorrito de vinagre. Se escurren, se refrescan en agua fría y se pelan. Se pican las claras y las yemas por separado.
Se lava el pimiento, se retiran las semillas y las nervaduras blancas y se corta en tiritas finas. Se lavan también los tomates y se cortan en dados. Se lava el pepino, se pela parcialmente y se pica. Se pela la cebolla y se pica menuda. Se lavan también los cogollos, se secan y se cortan en juliana.
Se colocan los garbanzos con las verduras y las claras picadas en una ensaladera. Se sazona ligeramente y se mezcla bien. Se bate el aceite con la mostaza, el vinagre y el perejil hasta que se emulsione. Se riega la ensalada con este aliño y se sirve espolvoreada con la yema de huevo picada.
escrito en A la mesa, Ensaladas, Hierbas, condimentos y especias, Huevos, Legumbres, Verduras |
8
March
2008

En la dieta que me ha sido impuesta las legumbres, especialmente las lentejas, adquieren tanta importancia como las ensaladas. Pensé hace unos días en mezclarlo todo en el mismo plato, cambiando así un poco el aspecto de mis comidas. Este fue el resultado, que no sólo me alegró la comida sino que me inspiró para hacer, otro día, más mezclas.
- rúcula en grandes cantidades
- brotes de soja al natural
- lentejas pardinas
- laurel
- zanahorias
- cebollas
- queso feta
- vinagre de módena
- aceite y sal
Se cuecen las lentejas en agua hirviendo con sal, la cebolla, la zanahoria y la hoja de laurel durante unos 20 minutos. Se escurren, desechando la cebolla, el laurel y la zanahoria.
Se bate una cucharada de vinagre en un recipiente con cuatro cucharadas de aceite y una pizquita de sal hasta conseguir una vinagreta homogénea, que se reserva. Se corta el queso feta a dados y se reserva también.
En una ensaladera, se mezclan la rúcula, las lentejas, los brotes de soja y los dados de queso feta. A continuación se baña con la vinagreta y ya está lista la ensalada para servir a la mesa.
escrito en A la mesa, Ensaladas, Legumbres |
21
February
2008

El arroz se me resiste. Cada vez que me pongo a escribir una receta basada en ese ingrediente tan insustituible en nuestras cocinas tengo problemas: se va la luz, con lo que pierdo toda la letra, borro la imagen por error, se me olvida guardar lo que he escrito, se desconecta la clavija que conecta a internet el portátil, me llaman por teléfono y apago sin darme cuenta de que estaba en mitad de un post…así que lo voy dejando, dejando, dejando, hasta el día que estoy segura de que no volverá a ocurrirme. Hoy podría ser, aunque no lo sabré hasta que lo vea publicado.
Con el arroz en la cocina también suele haber incertidumbre, porque no resulta nada sencillo darle el punto justo que necesita. Unas veces porque el arroz es largo y lo cocinas como redondo, otras porque es bomba y lo tratas como largo, cuando no conoces demasiado el recipiente… y ya no me atrevo a decir nada del basmati. Hay gente, sin embargo, que lo tiene muy claro, porque cocina con un cronómetro al lado. Yo en esos casos suelo desaparecer de la cocina, pues ni estoy de acuerdo con esa técnica ni puedo manifestar ese desacuerdo, que para algunas personas es dogma. Lo cierto es que, como con todo, el arroz está cuando está, y de nada vale contar el tiempo.
Hoy, si hay suerte y la máquina no se rebela, la receta es de arroz. Un sencillo, sabroso y aromático arroz con eneldo y unas habitas frescas. Cruzo los dedos y empiezo.
Ingredientes:
- 300 gramos de arroz largo
- una ramita de apio
- una cebolla
- 200 gramos de habitas peladas
- 2 ramitas de perejil
- tres cucharaditas de mantequilla
- eneldo
- sal y pimienta
Preparación:
Se hierven las habitas en abundante agua con sal hasta que estén en su punto, un poco al dente, momento en el que se escurren y se reservan.
Se pela y se pica la cebolla.
Se lava el apio y se seca bien y se corta en trozos pequeños.
Se trocea el perejil y se reserva.
En una olla, se sofríe la cebolla picadita y luego se pone a calentar doble cantidad de agua que de arroz y una cucharadita de sal. Cuando empieza a hervir se incorpora el arroz y se cuece a fuego suave hasta que haya absorbido casi toda el agua. Entonces, se agrega el apio, las habas, un poco de eneldo y el perejil, removiendo bien para que se mezcle todo y se sigue cociendo hasta que el líquido se haya absorbido completamente. Para acabar, se añade la mantequilla, se salpimenta y se remueve ligeramente. Se espolvorea con eneldo y se sirve caliente.
escrito en A la mesa, Arroz, Hierbas, condimentos y especias, Legumbres |
6
November
2007

A mí no me gustan las lentejas. Porque cuando era pequeña comía demasiadas, muchas veces por semana. Ahora que la nena come conmigo, porque en el instituto no hay servicio de comedor, me estoy obligando a volver a comerlas porque ella las necesita, igual que al resto de las legumbres. Por eso, busco la manera de que no me parezcan lentejas. Esta es una de las fórmulas que más a menudo utilizo. Y, bueno, siguen sin gustarme, pero al menos no me recuerdan aquellas que antes comía.
200 gramos de lentejas
3 zanahorias
8 tomates cereza
media rama de apio
medio puerro
3 endibias
2 cebollas tiernas
1 diente de ajo
1 cucharada de mostaza
2 hojas de laurel
30 ml de vinagre balsámico
100 ml de aceite de oliva
pimienta negra molida y sal
Se atan juntos el apio, el puerro y el laurel, colocando el atadillo junto con las lentejas en una cazuela, cubriendo con agua fría y llevando a ebullición. Cuando rompa a hervir se reduce el fuego y se continúa la cocción lentamente, sazonándolo.
Mientras, se elabora la salsa vinagreta disponiendo dentro de un recipiente con tapa el diente de ajo pelado, la mostaza, el vinagre balsámico y una pizca de pimienta negra molida y de sal. Se cierra el bote y se agita con energía. Más tarde se incorpora todo el aceite y se remueve de nuevo para que emulsione la mezcla.
Cuando las lentejas estén cocidas se escurren y se colocan en una ensaladera formando un lecho. Seguidamente se pelan y se cortan las cebollas formando una media luna, se parten los tomates por la mitad y se laminan las zanahorias, poniéndolas en agua fría para que se enrosquen. Se reparten entonces las medias lunas de cebolla sobre el lecho de lentejas, y por encima de éstas se distribuyen las hojas de endibia enteras y las láminas de zanahorias. Finalmente se corona la ensalada con las mitades de los tomates y se aliña con la salsa vinagreta reservada con anterioridad, dejando macerar la ensalada durante media hora en el interior del frigorífico.
escrito en A la mesa, Ensaladas, Legumbres, Verduras |