29
junio
2007

Ingredientes:
* 8 huevos
* 500 gr. de pimientos rojos
* ajos tiernos
* ajos secos
* 200 gr. de ventresca de atún en aceite
* 4 rebanadas grandes de pan
* perejil fresco
* orégano en hoja
* aceite
Elaboración:
Se repelan un poco los ajos tiernos, se lavan y se cortan en rodajas, reservando cuatro puntas enteras para la decoración final del plato. Se rehogan en una sartén con aceite unos cinco minutos. Aparte, se colocan los pimientos ya lavados en la bandeja del horno, se rocían con aceite y se hornean unos cuarenta minutos. Cuando estén hechos, se dejan enfriar y se eliminan la piel y las pepitas y se cortan en tiras finas longitudinales que se agregan a los ajos tiernos, reservando también algunas tiras.
A continuación se fríen lentamente los ajos secos, se les añade el orégano y el perejil picados y se retiran, porque lo que vamos a utilizar es el aceite aromatizado, para untar las rebanadas de pan, que luego asaremos al horno.
A la sartén en la que están los ajos y las tiras de pimientos se incorporan los huevos sin batir, que se van mezclando con una espátula de madera y cociendo a fuego vivo, hasta que el huevo adquiera una consistencia jugosa. Por último, se dispone en el centro de cada plato una rebanada de pan de las que hemos horneado y, sobre ellas, se reparte el revuelto. El preparado se corona con la ventresca de atún escurrida y las puntas de ajos tiernos y pimientos que habíamos reservado.
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10
junio
2007

Ahora que ya hay verduritas de verano, una tortilla con la que disfrutaremos de una explosión de sabores de huerta.
Necesitaremos huevos, calabacín, berenjena, pimiento verde, de los llamados ‘italianos’, ajo, tomillo fresco, yogur griego (para la salsa), pimentón, aceite, sal y pimienta.
Las hortalizas se lavan, se secan, se limpian de semillas y se asan en la parrilla (o en el horno) con el diente de ajo laminado por encima, y ligeramente engrasadas con aceite. Cuando estén hechas por los dos lados, se ponen en un plato y se espolvorea el tomillo picadito por encima.
Mientras tanto, se preparan las tortillas, una por persona, de la manera tradicional, es decir, batiendo los huevos con un poco de sal y cuajando por los dos lados en una sartén con un poco de aceite. Se disponen las tortillas sobre una base plana, y se van rellenando con las hortalizas que ya tenemos asadas, se enrollan y se parten por la mitad, en diagonal. Se ponen dos mitades en cada plato y se acompañan con una salsa sencilla, de yogur mezclado con un poco de pimentón.
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7
abril
2007

Y llegó el momento de los niños (aunque la mona también la disfrutamos los mayores). Después de varios días de verduras, verduras y verduras, preparamos la golosina de la pascua, que apenas se elabora ya en las casas y que ni siquiera se come tan sólo en pascua. Pero yo este año he decidido seguir las tradiciones y lo voy a hacer hasta el final. Así que hoy me pongo a hacer monas. Que, además de buenas, son una monada.
Ingredientes (para 6 monas individuales)
* 500 gr. de harina
* 50 gr. de levadura
* 9 huevos
* 175 gr. de azúcar
* 10 cl. de agua
* 5 cl. de leche
* piel de limón
* azúcar para espolvorear
* obleas
Preparación
Conviene prepararlas el día antes de pascua, porque ocupas muchas horas. Además, de un día para otro están en su punto.
Se baten, en un recipiente grande, dos huevos enteros y la yema de otro huevo (reserva la clara, luego se utiliza) y se mezclan con 175 gr. de azúcar, batiendo bien con las varillas.
Se deshace la levadura en un cuenco en el que se habrá puesto la harina y, cuando esté bien mezclada, se añade al recipiente en el que están los huevos con azúcar. Se añade el agua y la leche y la piel de limón rallada. Se trabaja entonces la masa hasta obtener una mezcla homogénea y agradable al tacto, aunque consistente. Se tapa con una mantita y se deja en un espacio caliente durante tres horas, pasadas las cuales se parte en seis porciones, se les da forma redondeada, se pone cada porción encima de una oblea, se vuelven a tapar y se dejan reposar un par de horas más.
Antes de meterlas en el horno, que habremos precalentado a 180º se hace un hueco en el centro de cada mona y se pone un huevo crudo, con la cáscara muy bien lavada. Se untan a continuación con la clara que habíamos reservado, batida, se espolvorean con azúcar y se colocan en el horno durante unos cuarenta minutos. Conviene no ponerlas muy juntas, porque al hornear, crecen un poco. El aroma nos dirá cuándo están hechas. Se sacan entonces del horno y se dejan enfriar en un lugar seco.
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16
marzo
2007

Porque los huevos no siempre se han de comer fritos o en tortilla, ni siquiera como unos sosos y aburridos huevos cocidos. Los huevos de codorniz, por su tamaño, dan juego para pequeños platos diferentes, como éstos, por ejemplo, que quedan muy bien entre otros aperitivos.
Necesitamos pasta quebrada congelada, huevos de codorniz, apio, zumo de limón recién exprimido, queso de oveja, mantequilla, aceite de oliva, perejil, pimienta y sal.
Se cuecen, se enfrían, se pelan y se reservan los huevos de codorniz, partidos por la mitad. Se pincelan los moldes para tartaletas, a menos que los uses de silicona, con lo que no sería necesario engrasarlos, porque en ese material no se pegan. Se divide la pasta quebrada en dos mitades, incorporando a una de ellas una cucharada de perejil muy picado. Se recubre la mitad de los moldes con esta pasta y la otra mitad con la restante. En cada uno de pone un poco de papel de estraza, cubriendo la pasta, y unas judías secas o garbanzos para evitar que suba en el horneado. Se meten en el horno unos diez minutos, se sacan, se retiran las legumbres y el papel y se hornean cinco minutos más, para que cojan color.
Cuando estén frías, se rellenan con el apio y el perejil picados, se espolvorean con el queso rallado, se aderezan con el zumo de limón y, por último, se adornan con medio huevo de codorniz cocido cada una.
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5
marzo
2007

Este soufflé tiene historia. Si quieres leerla, aunque sea hacerme un poco de publicidad (y por qué no voy a hacérmela), pasa por aquí, que es donde la cuento.
Atento a los ingredientes y los tiempos, que son imprescindibles para que salga perfecto.
Necesitamos:
* 100 gramos de queso emmental rallado
* 30 gramos de queso manchego rallado
* 70 gramos de mantequilla
* 40 gramos de harina
* 4 vasitos de leche
* 4 huevos
* una pizca de nuez moscada
* sal
* pimienta
Y lo hacemos así:
Se funden 60 gramos de mantequilla en una cazuela, a la que se agrega la harina y se mezcla bien, con una cuchara de madera, para que no se formen grumos. Cuando esté ligeramente dorada, no dejes que se queme, se incorpora lentamente la leche caliente, sin dejar de remover. Se salpimenta, se aromatiza con nuez moscada recién rallada y se cuece a fuego lento durante unos diez minutos, sin dejar de remover. Ha de quedar una bechamel finísima.
Se retira del fuego y se añade el queso emmental, se mezcla bien y se deja templar.
Se separan las yemas de las claras y se añaden las yemas a la bechamel, que ya no estará caliente, mezclando de nuevo. Las claras se montan a punto de nieve bien firme (puesdes conseguirlo poniendo una pizquita de sal antes de comenzar a batir) y se van añadiendo a la bechamel con queso, con mucho cuidado, poco a poco, con movimientos envolventes para que no se bajen. Este paso es el más delicado, así que procura hacerlo con mucho mimo.
Unta un molde para soufflé con el resto de la mantequilla y espolvoréalo con el queso manchego rallado. Rellénalo con la bechamel que ya está terminada y cuécelo en el horno precalentado a 200º unos treinta minutos; muy importante: no debes abrir el horno durante la cocción.
En cuanto lo apagues, saca el soufflé y sírvelo caliente. Puedes complementarlo con una ensalada.
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