Hamburguesa casera y natural.

14 April 2007

Hamburguesa casera y natural.

hamburguesa casera

Las hamburguesas caseras no tienen nada, pero nada, que ver con las que acostumbras a comer cuando las pides en cualquier hamburguesería. En cuanto aprendas a hacerlas, no querrás otras.
Se necesita para que estén muy sabrosas carne picada de ternera (según la cantidad de hamburguesas que quieras hacer), un huevo, una cucharadita de sal, una pizca de pimienta, una cucharadita de perejil picado (si no tienes la opción de perejil fresco, prueba a ponerle del que venden seco), dos cucharadas de aceite.
Lávate bien las manos, que allá vamos. Busca un cacharro grandecito (bol) y pon allí, en el orden que quieras, todos estos ingredientes que ya tienes preparados: la carne picada, el huevo, la sal, la pimienta, el perejil. Sí, el aceite no lo hemos puesto, lo utilizaremos cuando vayamos a cocinarlas.
Mezcla todos los ingredientes que tienes en el bol, hasta que sólo quede una especie de pasta de carne, procurando que no se te pegue demasiado a las manos.
Divide esa pasta de carne en tantas partes como hamburguesas quieras y haz bolas con cada una de ellas. Cuando estén todas las bolas hechas, las vas aplanando hasta que adquieran la forma típica de la hamburguesa. Si no quieres que se te pegue a las manos, puedes ponerte en ellas un poco de harina.
Cuando ya estén todas aplanadas, es el momento de cocinarlas. A la plancha o fritas, como prefieras. Si las vas a hacer a la plancha, procura que ésta esté muy caliente, con un chorrito de aceite de oliva para que la carne no se seque demasiado. Si lo tuyo es la sartén, mejor si las pasas por un poco de harina antes de freírlas.
Mientras se hacen, ves preparando el pan. Puedes ponerle queso, lechuga, tomate, cebolla, pepinillos, mayonesa…
Te lo dije, nada que ver con las que te sirven en la hamburguesería.

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29 March 2007

Magret con manzanas salteadas.

magret con manzanas

Lo preparo para vosotros, yo sólo me pienso comer las manzanas. ¡Pobre pato! ;)

Ingredientes:

* dos magrets de pato
* un vasito de vino blanco
* un diente de ajo
* tres manzanas verdes
* un manojito de hierbas aromáticas frescas (salvia, mejorana, perejil…)
* una cucharadita de azúcar de caña
* una ramita de canela
* aceite, sal y pimienta

Elaboración:

Se hacen unos cortes en la piel del magret, se dispone en una fuente y se riega con la mitad del vino. Se añade el ajo pelado y picado, las hierbas lavadas, sal y pimienta y se deja macerar al menos una hora.

Se calienta una cucharada de aceite en una sartén y se añade la carne escurrida (reservando la marinada) y se dora por ambos lados un par de minutos, a fuego muy fuerte. Se escurre de nuevo y se pasa a una fuente de horno engrasada con aceite. Se riega con el resto del vino y se mete en el horno, precalentado a 190º, unos diez minutos.

En ese tiempo, se pelan las manzanas, se descorazonan y se cortan en rodajas no muy finas. Se saltean en unas gotas de aceite y se riegan con la marinada. Después, se espolvorean con el azúcar de caña, se añade la canela y se deja cocer unos cinco mintos. Prácticamente se acaba de hacer todo al mismo tiempo. Y a comer, calentito.

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28 February 2007

Ternera rellena y especiada.

ternera rellena

Que sí, que ya lo sé, que aquí pocas veces se come carne. Pero es que a la cocinera no le gusta demasiado, a menos que sea muy disfrazada. Este es uno de los pocos platos, con la ternera como ingrediente principal, que preparo, y, claro, porque va rellena de ¡verduras!

La aleta de ternera es una de las piezas más finas y más tiernas, por lo que es la que más se utiliza para montar redondos. Se puede rellenar casi con cualquier cosa, pero hoy os invito a probar esta mezcla de proteínas y vitaminas que, además, es muy resultona, no sólo de presentación, sino de contraste de sabores. Y en un mismo plato, tienes casi todo lo que necesitas para una comida completa.

Utilizaremos, pues, una aleta de ternera de medio quilo aproximadamente, que extendermos bien sobre una superficie muy limpia, y sazonaremos con sal y una pizca de pimienta. Tendremos ya medio cocidas unas zanahorias y unas judías verdes, que distribuiremos, en hileras, por encima de la carne. Sobre ellas, hojas de acelgas apenas cocidas, casi sólo escaldadas, y por encima, unas lonchas de jamón serrano. Procura colocar los huevos duros de manera que no se escurran. Ya podemos formar el rollo y atar con hilo de cocina.

Colocamos el rollo en una placa de horno y asamos unos cuarenta minutos, regando con un poco de caldo y otro poco de vino blanco. Cuando la carne esté hecha, se desengrasa la placa, rascando bien todo lo que se haya pegado y se calienta en un cazo todo el jugo que se haya recogido, añadiendo laurel, tomillo y orégano y dejamos que se reduzca un poco. Se liga la salsa resultante con un poco de harina y se añade sobre la carne, cortada en rodajas. Otra manera diferente de comer verduras.

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9 February 2007

Caldo básico.

caldo basico
Con este caldo, del que siempre has de tener reservas, en el congelador, tienes, no sólo la base para cualquier sopa, con sólo añadirle un poco de pasta fina, sino también el fondo para muchísimos platos más consistentes. Más sencillo, imposible.

Aunque los ingredientes pueden variar, éstos son los básicos: un cuarto trasero de pollo, un par de huesos de cerdo, otro par de huesos de ternera, un hueso de jamón, para darle más sabor, verduras, entre las que no debe faltar la zanahoria, el nabo, la chirivía, el puerro y el apio, y que puedes encontrar en la sección de verduras del supermercado, perfectamente preparadas en bandejas especiales, agua y sal.

En una cacerola grande, para que te quepan bien todos los ingredientes, pones agua abundante, un pellizco generoso de sal y un poco de azafrán, para que el caldo, con color, parezca más apetitoso. Lavas bien los huesos y el trozo de pollo y lo pones en la cazuela, que se va calentando mientras preparas las verduras, perfectamente peladas y lavadas. Ten en cuenta que te vas a comer la sustancia que salga de todas ellas. Cuando las tengas en perfectas condiciones, las añades a la cazuela y dejas que todo vaya, lentamente, cociendo.

Cuando esté hecho, cuelas el caldo y aprovechas el pollo y las verduras para la comida de ese día, aompañado por un plato de sopa de fideos, que harás añadiéndolos a un poco de caldo que habrás puesto, aparte, en un cazo al fuego.
El resto del caldo lo puedes congelar en diferentes cacharros, procurando que tengan el tamaño adecuado para la cantidad que necesites cada vez que descongeles.

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