9
May
2007

Este es uno de los platos que más voy a preparar de ahora en adelante, porque cuando hace calorcillo me gusta, al llegar a casa, tener algo fresco y apetitoso que picar mientras acabo de preparar la comida del día. Con una cervecita, con un vasito de vino blanco muy frío, con un martini, con un refresco… cualquier bebida le acompaña.
* 4 patatas medianas
* 1 zanahoria
* 100 gr. de guisantes
* judías verdes y corazones de alcachofa
* lata de atún pequeña
* bote de espárragos finos
* aceitunas
* bote de mayonesa
* 4 huevos duros (cocidos)
* pimiento rojo
Hervimos la verdura con una cucharada sopera rasa de sal.
Ponemos los huevos a cocer aparte. Desde que empiezan a hervir hay que dejarlos en unos 10 minutos, pero eso, por experiencia, ya lo sabemos todos. ¿O no?
Enfriar y escurrir bien la verdura, que quede bien seca. Los huevos enfriarlos directamente bajo el chorro del agua, sino no se pelan bien al quitarles la cáscara.
En un bol grandecito se va cortando la verdura a dados pequeñitos (a mí me gusta aplastar la patata), mezclando bien. También los huevos cocidos, y las aceitunas rellenas, aunque guardamos uno para la decoración posterior.
Se va echando también el atún y la mayonesa. Removerlo todo bien y mezclando y luego alisando la superficie con la ayuda de una cuchara aplanamos la superficie, como si fuera un flan. Lo volcamos con cuidado en una fuente redonda lo cubrimos con mayonesa y lo decoramos al gusto de cada uno.
Meter a la nevera y conviene dejarla reposar dos horas antes de servir. Incluso de un día para otro, que sigue estando igual de buena.
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19
April
2007

1 calabacín
2 zanahorias
8 champiñones
1 pimiento rojo
200 gramos de harina
1 huevo
aceite y sal
Lava el calabacín y córtalo en rodajas. Raspa las zanahorias, lávalas y pártelas en bastoncitos. Lava el pimiento, límpialo y córtalo en tiras. Lava los champiñones, quítales la parte terrosa y pártelos por la mitad. Sazona estos ingredientes y déjalos reposar una hora; enjúagalos y sécalos.
Bate el huevo con dos vasitos de agua helada y un poco de sal e incorpora la harina. Remueve ligeramente, no importa que se queden grumos. Sumerge las verduras , escúrrelas un poco y dóralas en abundante aceite caliente, por tandas. Déjalas en papel de cocina para que absorba la grasa y sirve enseguida, con una crema de berenjenas fría.
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17
April
2007

De forma redondeada y aplanada, color amarillento y sabor ligeramente amargo, el altramuz es una legumbre oleaginosa que se cultiva en la zona del Mediterráneo. Proporciona más calorías que el resto de las legumbres, ya que su contenido en grasa es muy elevado. También es una de las mayores fuentes, junto con la soja, de proteínas vegetales.
Para eliminar el sabor amargo hay que dejarlos en remojo, o mejor aún, cocerlos en agua salada. Con ellos se pueden preparar sopas, potajes o incluso ensaladas; también a partir de ellos se preparan diversos derivados como la harina, sustitutos de café, aceites e incluso paté.
Aquí, como más lo tomamos es en salmuera, en aperitivo y acompañado de cacahuetes con cáscara, solía ser la ‘tapa’ tradicional, especialmente los días de pascua.
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5
April
2007

En casa de mi madre, los días de cuaresma, el bacalao es el rey. A ella estas croquetas le salen riquísimas, así que el día que estuve en su casa, me traje parte de la masa de las que estaba preparando para hoy. Sólo tengo que darles su forma característica y freírlas. Y le pedí la receta, para intentar hacerlas yo otro día.
Ingredientes:
* 200 gr. de bacalao seco
* 600 gr. de patatas
* 50 gr. de cebolla
* 25 gr, de piñones
* 2 dientes de ajo
* 1 huevo
* 3 ramitas de perejil
* pimentón
* aceite de oliva para freír
Elaboración:
El bacalao se pone en remojo en agua fría, que se va cambiando dos o tres veces, al menos durante doce horas.
Se calienta medio litro de agua en una cazuela y se cuece el bacalao durante unos diez minutos a fuego medio, pasados los cuales se saca y se reserva.
Mientras tanto, se pelan y trocean las patatas, que se echan en una cazuela con agua a punto de hervir, junto con el bacalao, para que cuezan durante unos veinte minutos.
Se pela y se pica finamente la cebolla y los ajos y se corta el perejil muy fino.
Cuando las patatas estén cocidas, se saca primero el bacalao, se le quita la piel y las espinas, se desmenuza y se pica en un mortero que no sea de madera. Después se van poniendo en el mortero las patatas, poco a poco, trabajando la masa hasta obtener un puré homogéneo.
En una sartén se sofríe la cebolla, a la que se añaden los piñones cuando comienza a dorarse, se añade también el pimentón, se dan unas vueltas y se mezcla con el puré que ya teníamos preparado. Es entonces cuando se añaden los ajos y el perejil, y el huevo batido, removiendo bien. La masa estará ya preparada para freír.
Mi experiencia me dice que hay que dejarla reposar antes de empezar a formar las croquetas. Cuando vayamos a comerlas, se fríen en abundante aceite. De temperatura, mejor calientes. Si sobran, que no suelen sobrar, se pueden guardar en el frigorífico.
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16
March
2007

Porque los huevos no siempre se han de comer fritos o en tortilla, ni siquiera como unos sosos y aburridos huevos cocidos. Los huevos de codorniz, por su tamaño, dan juego para pequeños platos diferentes, como éstos, por ejemplo, que quedan muy bien entre otros aperitivos.
Necesitamos pasta quebrada congelada, huevos de codorniz, apio, zumo de limón recién exprimido, queso de oveja, mantequilla, aceite de oliva, perejil, pimienta y sal.
Se cuecen, se enfrían, se pelan y se reservan los huevos de codorniz, partidos por la mitad. Se pincelan los moldes para tartaletas, a menos que los uses de silicona, con lo que no sería necesario engrasarlos, porque en ese material no se pegan. Se divide la pasta quebrada en dos mitades, incorporando a una de ellas una cucharada de perejil muy picado. Se recubre la mitad de los moldes con esta pasta y la otra mitad con la restante. En cada uno de pone un poco de papel de estraza, cubriendo la pasta, y unas judías secas o garbanzos para evitar que suba en el horneado. Se meten en el horno unos diez minutos, se sacan, se retiran las legumbres y el papel y se hornean cinco minutos más, para que cojan color.
Cuando estén frías, se rellenan con el apio y el perejil picados, se espolvorean con el queso rallado, se aderezan con el zumo de limón y, por último, se adornan con medio huevo de codorniz cocido cada una.
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