Ketchup también casero.
escrito en A la mesa, Básicos, Curiosidades, Salsas |
A la nena, con su manÃa de no comer verduras, se le ha metido en la cabeza que no le gusta el tomate. Yo, que no me lo creo, he intentado, a veces, engañarla con tomate frito cuando me ha pedido ketchup. Pero pocas veces lo he conseguido. Me han pasado, otra madre con el mismo problema, imagino, una receta para hacer ese ketchup con el que quiere acompañar todos los platos. Lo voy a probar. AsÃ, al menos, sabré de qué está hecho.
Con tomates maduros, cebolla, ajo, vinagre, sal, azúcar, clavo, laurel, canela y pimienta negra.
Se lavan los tomates que, sin pelar, se parten en trozos. La cebolla y el ajo, pelados, también troceados, pero muy finos.
En una cazuela amplia se disuelve el azúcar (mejor si es moreno) con el vinagre, se añaden las especias, el laurel, la sal, los tomates, la cebolla y el ajo. Se cuece a fuego medio (unos treinta minutos) y se tritura en la batidora, habiendo retirado antes el clavo y el laurel. Después de triturado, se vuelve a cocer, el mismo tiempo, aproximadamente, hasta que se espese.
Se deja enfriar, y ya está. Ketchup para las patatas fritas, para las hamburguesas, para el huevo, incluso, éste sÃ, para mojar con el pan.